miércoles, 1 de abril de 2009

Abulia

No es nada, no es nadar, es nadear.

Al contrario que nadando, nadeando te ahogas.

Eres una sirena varada en las rocas.

Eres una bulímica sin ganas de vomitar.

Te dejas el alma en casa y ni siquiera pasas a recogerla.

O se te cae al suelo, y olvidas que debes volverla a guardar.

Eres bruma en verano.

Eres algo roto que alguien olvidó arreglar.

¿Para qué?

Vas de paquete en un maletero cualquiera.

Eres la cornisa en la ventana, a la que se agarra el suicida y decide no saltar.

Y si suena el teléfono? Noooo.

La apatía gana a las ganas. Estás partida. No sabes llorar. Las lágrimas, si caen, caen con desgana, no se molestan ni en mojarte la cara.

Las horas se vuelven ceniza, como mates

(y matan poco a poco)

Ya no queda de esa cosa que se llamaba…¡cómo se llamaba?

Ilusión…

y vuelta a la carga.

Una semana nadando

Seis nadeando

Así cómo vas a flotar.

martes, 27 de enero de 2009

El otro Tom y los 4 tipos de informadores


Muy a cuento de "Estrellitas de Holliwood", el artículo que José Ángel Mañas ha escrito para Punto de Encuentro (autopromo! autopromo!), hoy he tenido la oportunidad de comprobar hasta qué punto el escritor tiene razón.

Resulta que he asistido a la rueda de prensa de Valkiria, con todo el despliegue de medios que ello supone. La sala del Ritz en la que se celebraba estaba hasta la bandera.
Tom Cruise (wohhhhhh, etc.) llega rodeado de guardaespaldas más o menos voluminosos y se sienta. A su lado, el señor guionista, Christopher McQuarrie. Y comienzan las preguntas.

Aquí entran en juego los cuatro tipos de periodistas:
-El frívolo lameculos, que, desgraciadamente, suele ser la ("oh, Tom, estás taaaaaaaan guapo en la película...eres un actor brillante"). Disculpa, pero, ¿dónde está la pregunta?
-El pseudo-cachondo ("eres un hombre de acción, no utilizas dobles, igual que yo, jeje, y sin embargo, nunca te haces ni un rasguño: explícame cómo lo haces, ¡a mí siempre me parten la cara!"). Muy gracioso pero, según mi corta experiencia, los actores de Holliwood tienen un sentido del humor bastante escaso y, por cómo tuercen el gesto en una incómoda sonrisa, sospecho que la mayoría de las veces no captan el humor patrio (el cual tampoco es que sea demasiado inteligente).
- El listillo ("según tengo entendido, el presupuesto fue kdjdfglj y la documentación para la película consistió en dsklfjf y la pregunta es dikjlkj"). Vale, la finalidad de este tipo de preguntas es, más que ahondar en la cuestión de fondo, demostrar cuáaaaaaanto sabe este informador. Por lo general, la respuesta aporta muchísima menos información que la propia pregunta.
- Finalmente, el exaltado. Este tipo, por lo visto, es el que más abunda en el círculo madrileño. Su actitud consiste en indignarse de forma pública y notoria ante cualquier vicisitud que se presente, del estilo de: un móvil sonando en la sala, otro compañero periodista que se levanta al formular su pregunta y tapa por breves instantes al actor o actriz (ésta es la peor afrenta que puede hacérsele a un cámara), una pregunta de índole personal no contestada o un retraso de diez minutos en el Photocall.

El resultado es el esperado por los organizadores: no hay preguntas incómodas en ningún momento. Las respuestas del actor son, invariablemente, contestaciones genéricas, válidas para cualquier pregunta, que se quedan en cuatro ideas:
- Me encanta hacer películas
- Vivo para el cine y para mi familia
- Todos estábamos muy comprometidos con este proyecto
- Tratábamos de dar a conocer esta historia a la gente

Pues eso, una concreción que tira de espaldas.
Lo peor es que creo que, para llegar a esa genialidad, el señor Cruise cuenta con un amplio número de asesores. Como ellos no pueden sentarse en la mesa (cantaría un poco), MacQuarrie se lanza en su ayuda y contesta por él cada vez que el actor se queda con la boca abierta y la mirada perdida tratando de dar respuesta a las intrincadas preguntas que le formulan.

Sí, Mañas, los actores resultan decepcionantes (los periodistas, un poco, también).

jueves, 22 de enero de 2009

Licencia

Últimamente me sale el periodismo por las orejas. Y tanta objetividad me mata. Pequeña isla, pues.


¿Te acuerdas? Paseábamos sobre las hojas secas de finales de verano, aplastando tópicos. Porque, tú ya sabes que los árboles se desnudan en otoño: siempre me recordabas que vivíamos en un maldito lugar donde todo avanzaba al revés. Quizá era por eso que lo sentíamos retrasarse, el tiempo pasaba tan lento que alguna vez imaginamos que las agujas de mi reloj circulaban en sentido inverso. Y a quién le importa eso. Era este hecho lo que nos transportaba a un espacio y una dimensión únicas, a salvo de lo vulgar de la vida cotidiana, del resto de entes de los que nos vemos rodeados aún hoy.


Sabes también que es lo que más añoro ahora de ti, esa sensación de sosiego que va contigo donde quiera que estés, que se convierte infinitud de veces en el sustituto de la soledad, cruel compañera que nos empuja al fondo del precipicio a veces; aquella con la que, ya sabes, lucho cada día.


Tú me sientes fuerte, así me lo dijiste el primer día que me miraste y yo te sonreí con los ojos puestos en otra parte, sin sacarte de tu error; amagos de agradar a la gente, como siempre, en algo a camino entre la amabilidad y una hipocresía apenas perceptible, tal y como me han enseñado que debe ser. Como solía ser antes de encontrarte.

lunes, 12 de enero de 2009

Sobre Gaza

Por Internet circulan últimamente doce "reglas de oro" para la redacción de noticias sobre Oriente Próximo en los grandes medios de comunicación, se entiende que occidentales. Su autoría es incierta (yo lo vi por primera vez entre los comentarios del diario Público en Internet, pero también ha aparecido en otro idioma en otros blogs). Internet es así. Merece la pena dedicarle un minuto: no tiene desperdicio.

1) En Oriente Próximo son siempre los árabes quienes atacan primero, y siempre es Israel quien se defiende. Esa defensa se llama "represalia".

2) Ni árabes, ni palestinos ni libaneses tienen derecho a matar civiles. A eso se le llama "terrorismo".

3) Israel tiene derecho a matar civiles. Eso se llama "legítima defensa".

4) Cuando Israel mata civiles en masa, las potencias occidentales piden que lo haga con mayor comedimiento. Eso se llama "reacción de la comunidad internacional".

5) Ni palestinos ni libaneses tienen derecho a capturar soldados israelíes dentro de instalaciones militares con centinelas y puestos de combate. A eso hay que llamarlo "secuestro de personas indefensas".

6) Israel tiene derecho a secuestrar a cualquiera hora y en cualquier lugar a cuantos palestinos y libaneses se le antoje. Su cifra actual ronda los 10 mil, 300 de los cuales son niños y mil, mujeres. No se precisa prueba alguna de culpabilidad. Israel tiene derecho a mantener secuestrados presos indefinidamente, ya sean autoridades democráticamente elegidas por los palestinos. A eso se le llama "encarcelamiento de terroristas".

7) Cuando se menciona la palabra "Hezbollah", es obligatorio añadir en la misma frase "apoyados y financiados por Siria y por Irán".

8) Cuando se menciona "Israel", está terminantemente prohibido añadir: "apoyados y financiados por los EEUU". Eso podría dar la impresión de que el conflicto es desigual y de que la existencia de Israel no corre peligro.

9) En informaciones sobre Israel, hay que evitar siempre que aparezcan las siguientes locuciones: "Territorios ocupados", "Resoluciones de la ONU", "Violaciones de los Derechos Humanos" y "Convención de Ginebra".

10) Los palestinos, lo mismo que los libaneses, son siempre "cobardes" que se esconden entre una población civil que "no los quiere". Si duermen en casa con sus familias, eso tiene un nombre: "cobardía". Israel tiene derecho a aniquilar con bombas y misiles los barrios donde duermen. A eso se le llama "acción quirúrgica de alta precisión".

11) Los israelíes hablan mejor inglés, francés, castellano o portugués que los árabes. Por eso merecen ser entrevistados con mayor frecuencia y tener más oportunidades que los árabes para explicar al gran público las presentes reglas de redacción (de la 1 a la 10). A eso se le llama "neutralidad periodística".

12) Todas las personas que no están de acuerdo con las sobredichas Reglas, son, y así debe hacerse constar, "terroristas antisemitas de alta peligrosidad".

PD. Afortunadamente, se están dando multitud de honrosas excepciones en los últimos días. Parece que los periodistas, especialmente los corresponsales, se han rebelado contra el silencio informativo decretado por Israel y tratan de recoger en toda su dimensión lo que ocurre en Gaza. Estos son algunos ejemplos:

"Desmontando los tópicos sobre Gaza", un análisis en el diario El Mundo de Mónica Prieto, en su día corresponsal en Israel y territorios palestinos
La última entrada del blog de Ignacio Escolar (Público),"Israel, la ley de Godwin y el talión"
Radiografía de la tragedia en Gaza: "Tres años viviendo en un ratonera", un reportaje de Juan Miguel Muñoz, corresponsal de EL PAÍS en Jerusalén